¿Qué es una etiqueta energética?

Actualmente todos conocemos que es una etiqueta energética y, unos más y otros menos, sabemos interpretar sus principales indicadores. Desde que en 1992 se pusiera en marcha, dando cierta información sobre los electrodomésticos que estén obligados a ello, estamos conviviendo con esta forma de comparar electrodomésticos.

Más exactamente, una etiqueta energética es una herramienta informativa que se expone para ofrecerla a los compradores de aparatos eléctricos, permitiendo conocer de forma rápida su eficiencia energética.

Ahora bien, estas etiquetas muestran los datos sobre consumo y eficiencia que ofrecen las empresas fabricantes de acuerdo a la normativa que las regula. Los vendedores deben exhibirlas obligatoriamente en cada electrodoméstico puesto a la venta de las categorías que se explicarán posteriormente.

Nueva etiqueta energética

No supone un gran cambio, pero desde el pasado 1 de marzo, han entrado en vigor el nuevo etiquetado energético, donde desaparecen las categorías A+++, A++ y A+, simplificándolo mediante categorías que van de la A, que identifica a los dispositivos más eficiente, hasta la G, dispositivos menos eficientes. Sin embargo, hasta final de año se podrán encontrar en tiendas electrodomésticos con ambas etiquetas. Haz clic aquí para ver un video de la OCU, la Organización de Consumidores y Usuarios, explicando más profundamente el nuevo etiquetado.

Debemos aclarar que el cambio en el etiquetado no supone que los electrodomésticos sean menos eficientes, simplemente se ha cambiado la forma de etiquetarlos, por tanto, lo que antes se etiquetaba con A+++, ahora pasará a ser aproximadamente una C, lo que no significa que tengan menor eficiencia, sino que se están desarrollando electrodomésticos más eficientes para los que se reserva la categoría superior.

Sobre que electrodomésticos se aplica

A día de hoy, es obligatorio incluir la etiqueta energética en los siguientes electrodomésticos: frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos eléctricos, campanas, televisores y aparatos de aire acondicionado. Además, existen otros aparatos que no son electrodomésticos que deben incluir obligatoriamente la etiqueta energética. Sin embargo, el etiquetado energético no se ha actualizado todavía para electrodomésticos como hornos, campanas o aires acondicionados.

¿Qué indica la etiqueta?

Todos los electrodomésticos deben tener unos elementos comunes en la etiqueta energética, pero cada uno cuenta con una serie de pictogramas que difieren dependiendo del tipo de electrodoméstico.

¿Qué tienen en común?

  • Código QR, únicamente en el nuevo etiquetado.
  • Nombre del fabricante.
  • Modelo de electrodoméstico.
  • Clase de eficiencia energética
  • Consumo de energía.

Mientras tanto, dependiendo del electrodoméstico, los pictogramas cambian según la información necesaria para cada uno.  Debajo podéis encontrar las nuevas etiquetas con los pictogramas correspondientes a cada electrodoméstico.

Diferencia entre clasificaciones

Llegados a este punto vamos a explicar bajo que reglas se clasifica a un electrodoméstico en una categoría energética, es decir, cual es el motivo de que dos electrodomésticos iguales tengan distinta clasificación.

Pues muy sencillo, el consumo de un electrodoméstico se compara con un valor medio asignado por cálculos estadísticos a los todos los electrodomésticos iguales, de entre los que se venden en España por todos los fabricantes. Por ejemplo, una lavadora de 60 cm solo se compara con la media de lavadoras del mismo tamaño. Si el consumo es un 25% menor, obtiene la letra A. Si es un 25% mayor a la media, se queda con la letra G.

  • A: Consumo 25% menor que la media.
  • B: Consumo entre un 15% y un 25% menor que la media.
  • C: Consumo entre un 5% y un 15% menor que la media.
  • D: Consumo entre un 5% mayor y un 5% menor que la media.
  • E: Consumo entre un 5% y un 15% mayor que la media.
  • F: Consumo entre un 15% y un 25% mayor que la media.
  • G: Consumo 25% mayor que la media.

Ahorro y medioambiente

Como conclusión, nos gustaría incidir en la importancia de la clasificación energética a la hora de comprar electrodomésticos. Hay que tener en cuenta que entre etiquetados similares la variación no será significativa, por tanto, no habrá gran diferencia entre un electrodoméstico A y B o un E y F.

Sin embargo, si es muy importante tener en cuenta que hay gran diferencia entre electrodomésticos distantes en la clasificación. Esto supone que la diferencia entre comprar un electrodoméstico de alta eficiencia energética y uno de baja eficiencia si es notable.

¿Qué supone entonces comprar electrodomésticos más eficientes? En resumidas cuentas, supone ahorro para el consumidor y mayor cuidado del medioambiente. Un electrodoméstico con mayor eficiencia consume menos, por tanto, supondrá un gasto menos en electricidad a lo largo de la vida útil del mismo, más aún si tenemos en cuenta la actual polémica con el incremento de la factura de la luz.

Por otro lado, un menos consumo supone la emisión de un menor número de gases contaminantes a la atmosfera al tener que producir una cantidad menor de electricidad. Esta demostrado que comprar de forma eficiente te ayuda a reducir costes a la larga y a un mayor cuidado del planeta.